Ángel Olivera Almozara (Cádiz, 1958) El rostro en la pared es su primera novela publicada, aunque no se trata de una persona recién llegada al mundo de la CF. Anteriormente a participado en diversos fanzines, e incluso editado por su cuenta varios números de uno dedicado a los cómics titulado Hyperión Cómics. Junto a escritores de la zona, como Rafael Marín Trechera, se ha presentado en publicaciones de ámbito local. En unión con Ángel torres Quesada y otros aficionados crearon el grupo Parsec de CF y fue colaborador activo en la organización de la HispaCon´92 en Cadiz.
Como la inmensa mayoría de nuestros escritores, alentado por el jugoso Premio UPC, se animó a escribir esta novela corta que es un cóctel de parapsicología, terror y CF mezclados, para variar, en un convento católico de los U.S.A.
De ella nos dice: "Para mí, posiblemente porque entienda la ciencia ficción en su sentido más amplio, entra perfectamente dentro del género. Diría que queda en un terreno fronterizo entre el terror y la CF. Hay viajes por el espacio, planetas raros, extraterrestres; lo de menos es que la cosa empiece en un convento y se utilice un tablero de ouija, con brujos de por medio y todo lo demás".
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