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Gabriel revisitado

Esencia divina

Joan Antoni Fernández

266 páginas · 10 €
Edición agotada

Capítulo 1

Joan Antoni Fernández (Barcelona, 1957) tiene ya publicados tres libros (Reflejo en el agua, Espiral CF nº 10, Policía sideral, Libro Andrómeda nº 3 y Vacío imperfecto, Espiral CF nº 21). Ha participado en diversos premios literarios, en nueve antologías, publicado multitud de relatos, artículos o críticas, demostrando una incansable tarea en los medios del género.

Recientemente ha quedado ganador del VIII Premio Manuel de Pedrolo de narrativa de ciència-ficció con el relato titulado Aixó és el Paradis?

El premio consiste en 1.800 € y publicación. Nuestra enhorabuena por ello.

En esta ocasión, el volumen se forma con las novelas cortas Esencia divina, Alas de mariposa y el relato El que responde. En ellas se cuentan tres distintas historias. La palabra que podría en cierta manera unirlas es esperanza.

Los protagonistas tienen en común su condición de seres derrotados. El mundo, la sociedad, el universo entero parece condenarles al fracaso; a pesar de todo, siempre hay una luz que da paso a la esperanza. Tal vez nunca alcancemos lo que anhelamos, pero quizás lleguemos a obtener algo incluso mejor.

Al usar el autor un estilo narrativo en la línea de Jack Vance ó Philip J. Farmer, la lectura resulta muy ágil y entretenida.


Después del magnífico título anterior, Espiral Ciencia Ficción ha decidido continuar su andadura sin bajar el listón. Su reciente publicación, Esencia divina, vuelve a dejarnos un buen sabor de boca y con las mismas ganas que nos dejara Gabriel revisitado, de recibir un próximo volumen.

No obstante, no mentiré, Esencia divina ha sido recibida (por una servidora) de una manera muy distinta y no sólo porque su autor sea un buen amigo (para qué negarlo), o un frecuente colaborador de esta humilde web, sino porque tuve la suerte de poder disfrutar de la novela que da título al reciente libro, mucho antes de ser publicada. Gracias a este honor, tuve la oportunidad de descubrir esta pequeña joya de la ciencia ficción, que por fin ha visto la luz como se merecía, y de ahí mi alegría al volver a tenerla, esta vez en formato libro, entre mis manos -aquellos que hayan tenido la oportunidad de leer a dicho autor, sabrán de esa alegría que estoy hablando. Adentrarse en los mundos de Joan Antoni Fernández (ganador de varios premios, el más reciente es el VIII Premio Manuel de Pedrolo), aporta SIEMPRE buenos momentos de ágil, inteligente e imaginativa lectura. Nunca dejan de sorprender sus excelentes historias de genuina ciencia ficción, construidas sobre ingeniosas tramas y aderezadas todas ellas como a él le gusta, con acción a raudales; rítmicos diálogos, humanidad y ternura en su justa medida… un agradable sentido del humor (aunque no especialmente en esta ocasión), y lo que jamás debería faltar en una buena historia: mensaje-. ¿Cómo no iba a acogerla con alegría entonces?

Pero vayamos a Esencia divina. La trama de dicha novela corta como habréis podido imaginar no decae en ningún momento. Continuamente sigue un ritmo ascendente que para colmo no deja de sorprendernos hasta el mismísimo final. La historia comienza perfilando a un protagonista derrotado, deshecho por las circunstancias de la vida y por su escasa salud… y a pesar de ello, es reclutado para una importante y a la vez peligrosa misión. Hasta aquí, todo lo que estoy dispuesta a adelantar sobre Esencia divina, y sí, es poco, y para colmo, a penas el comienzo.

El resto es una aventura constante, donde se nos adentra en nuevos y exóticos mundos, se nos presenta a otras razas; otras formas de comunicación… todo ello entremezclado con momentos de auténtica paranoia, a veces onírica, a veces de lo más belicosa...

Para concluir, decir que Esencia divina es básicamente una hermosa y tierna, muy tierna historia de amor (aunque también hay algún que otro desgarrador desengaño, cómo no), donde descubrimos una particular forma de intimar con la persona amada. (Gusto exótico el de nuestro protagonista, sí señor). También pone de manifiesto hacia dónde irán los intereses humanos en un futuro, y lo confundidos que estamos respecto a nuestro instinto y a nuestra forma de percibir nuestro entorno y a aquellos que nos rodean. Esencia divina es, en sí misma, una lección magistral sobre la auténtica naturaleza del ser humano. (Por si había dudas)

Tras Esencia divina nos encontramos otra novela corta; Alas de mariposa, donde la sociedad está dominada por un orden asombrosamente enfermizo. Es deber de cada individuo dejar que estudien su Mapa de Vida y seguir lo que éste designe, para evitar así que cualquiera acto futuro termine generando el indeseable Caos. Esa es la principal premisa de la Ley, impedir por medio de sus Lectores de Mapas, sus Prospectores, y sus Ejecutivos (a veces ejecutores), que cualquier individuo desobedezca los designios de su Mapa de Vida y desestabilice el equilibrio de toda la sociedad. Además, en Alas de mariposa, la Seguridad Social es la auténtica “SS”; no se puede dar un solo nacimiento sin su autorización... y por si todo esto fuera poco, también está la parte divertida (léase cínica) del asunto; los ciudadanos con letra (La “M” para los matemáticos, la “F” para los filósofos…) son ciudadanos con título, ciudadanos con derechos. El resto, son simples marionetas, sirvientes de los demás… Todas estas premisas y por supuesto muchas más, terminan componiendo una pintoresca historia rebosante de momentos de acción, incertidumbre, de realidad a patadas… Alas de mariposa es un pequeño puzzle compuesto de ingeniosas piezas, retazos de lo que algunos denominan auténtica ficción especulativa (pero de la buena).

Por último tenemos El que responde, relato del que no tenía constancia y que, he de decir, me ha dejado perpleja y con ganas de más (una segunda parte, ¡o una novela, por favor!). Nuevamente la sociedad que aquí se describe es, en esta ocasión, absolutamente demoledora para pequeñas e ingenuas mentes como la mía (y para las grandes y brillantes también, ¡qué conste! :-)). De nuevo nos encontramos a los favorecidos y a aquellos otros que no lo son tanto (denominados Chusma), llevando distintas vidas en dos ambientes también muy distintos -uno refinado, el otro lóbrego-; llevando vidas paralelas pero totalmente ajenas las unas de las otras (o así es como debería de ser). Por cierto, aquellos desfavorecidos -los indeseables, los inmigrantes-, para qué rizar el rizo, viven en Ciudad Chusma… y supongo que sobran los comentarios al respecto. Pero lo más inquietante de El que responde, tal vez no sea sólo el contemplar a través de la pluma del autor (que no es poco), lo injusta que es la vida, o más que ésta, el propio ser humano para con sus iguales. Inquietante también es el fenómeno denominado usebti. ¿Pero y qué son los usebtis? ¡Uy, los usebtis! Éstos son prolongaciones de aquellos humanos que, por supuesto, se pueden permitir el lujo no sólo de tenerlos, sino de someterse a una operación mediante la cuál ambos quedan inmediatamente interconectados. Los usebtits dan prestigio, buena imagen, además de ofrecer cualquier tipo de servicio a su amo y -al menos aquellos que no son pagados al contado- al gobierno cuando éste los requiere pasando a ser Protectores… El que responde, para concluir, a pesar de los perturbadores usebtis, es un pequeño y exquisito bocado de realidad que, como he dicho, deja al lector con ganas de más (más usebtis, más Ciudad Chusma… ¡Más por favor!).

¿Y sobre Esencia divina, el volumen, qué más añadir? Pues nada más salvo que en su conjunto es todo un derroche de imaginación, de buen hacer.

Joan Antoni Fernández (anteriormente editado por Espiral Ciencia Ficción en sus volúmenes 10 y 21) vuelve a demostrarnos que es capaz de sorprendernos con historias entretenidísimas, refrescantes y sesudas, por supuesto sin a penas despeinarse. Y ahora, sólo ansío que lo vuelva a hacer en un futuro todavía más próximo. Desde aquí sólo espero que se prodigue mucho más, ya que hasta el momento de repasar Esencia divina, una servidora no se había dado cuenta de lo mucho que echaba de menos su prosa.

¡Queremos más Joan Antoni, y lo queremos YA!

Pily B.

Editora de "NGC3660"

(Crítica aparecida en NGC3660