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Gente del cielo

Perros bajo la piel

El corazón de Atenea

Juan Carlos Planells

272 páginas · 10 €
Edición agotada
Prólogo

Juan Carlos Planells (Barcelona, 1950) es el autor de El enfrentamiento (Miraguano, 1996) y Play «Nobody´s Home» de Avril Lavigne (Asimov Ciencia Ficción, 2005). Cuenta con una extensa producción de relatos, artículos, ensayos y críticas publicadas en la mayoría de las revistas del género.

Empezó a escribir desde muy joven, pero fue a través de la mítica revista Nueva Dimensión con la que descubrió el campo en el que continuaría todos estos años.

A principios de 1980 comienza a colaborar con Domingo Santos en la revista haciendo críticas literarias de las novedades. Aparecen cuentos suyos también allí o en Kandama o Gimlet. Más tarde empieza a trabajar para las revistas Máser, Fan de Fantasía, Tránsito, Elfstone, Opción, etc., ganándose entonces la opinión generalizada de que es uno de los mejores críticos que hayamos tenido nunca.

Hasta el día de hoy continua con sus colaboraciones en los principales medios, por ejemplo, BEM, Visiones, Cuasar, Artifex, Gigamesh o Asimov.

En la presentación de la antología anual Visiones 1996, se introducía su relato con las siguientes líneas:

«Siempre es un placer hablar de Juan Carlos Planells, sin duda uno de los mejores conocedores que ha tenido jamás el género en España. Fue uno de los pilares de la difunta revista Nueva dimensión en sus últimos años y, como articulista y crítico (seguramente uno de los más perspicaces que ha habido en el panorama nacional), se ha prodigado durante años en todas las revistas del género que han existido en nuestro país. Como escritor es perfectamente apreciable su evolución desde sus toscos comienzos hasta su producción más reciente, donde, además de perfeccionar espectacularmente su estilo, ha sabido volcar gran parte de su propia vida interior, encontrando argumentos y, lo que es más importante, tratamientos realmente magníficos. Planells es un excelente narrador y nos hace suspirar por leer más cosas suyas.»

Joan Manel Ortiz (Coeditor de BEM on Line).

Si en las extensiones cortas ha resultado muy prolífico, en la categoría de novela sólo tenemos la reciente novela corta publicada en Asimov y la anterior El enfrentamiento.

La historia de este texto comenzó en los ochenta con una novela corta titulada La muchacha de la boina roja y que con una segunda parte fue convertida en un único libro por el cual mostró interes Domingo Santos. Pero la revista y editorial Nueva Dimensión dejaron de funcionar y probó suerte después en Ultramar, donde estuvieron a punto de editarla si no hubiera sido porque también coincidió con su cierre. Tiempo después fue Miraguano quien se animó con ella y vio entonces por fin la luz.

El corazón de Atenea fue escrita años más tarde y corrió una suerte similar. Enviada a varias editoriales o entregada personalmente a editores del género, no encontró un hueco a pesar de las palabras de elogio que recibió, por ejemplo, del librero y editor Alejo Cuervo.

En la primavera de 2005 se puso en contacto con nosotros para ofrecérnosla desinteresadamente. Se trataba de un original mecanografiado que leímos enseguida con curiosidad.

Juan Carlos Planells es un veterano muy conocido en sus facetas de crítico, articulista o escritor de relatos pero en la extensión de novela no se ha prodigado apenas.

En la colección hemos tenido el precedente de Demonios en el cielo de Gabriel Bermúdez, novela también anterior a la época de los ordenadores y que recibió luego una excelente acogida.

Pues bien, nos encontramos con un argumento de esos años que reflejaba el imperialismo capitalista expresado en la Central Minera, una izquierda ecologista y preocupada por los sentimientos con los extraterrestres kittjittis y un anarquismo ingenuo, basado en comunas en las que el individuo coopera pero no recibe presiones, en los indígenas del planeta... pienso que muchos tenderíamos a identificarnos con estos últimos. Sobre todo teniendo en cuenta nuestra situación entonces.

La oportunidad de poder completar su trayectoria era muy atractiva y aceptamos sin dudar editarla.

Más allá de fijarnos en detalles, estilo: «tal línea o tal personaje en la página tal hacen esto o aquello», nos sumergimos en una lectura amable. Como en su día hacíamos con títulos de Minotauro (Más que humano, Ciudad, El hombre en el castillo, etc). Recogiendo sensaciones o ideas del global de la novela, disfrutando sin darle más vueltas.