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Peregrinos de Marte

"Todo lo que desaparece"

Cinco días antes

Carlos F. Castrosín

314 páginas · 11 €
Edición agotada

Espiral Ciencia Ficción, dentro de su dinámica de reservar el "plato fuerte" anual para que coincida con la celebración del correspondiente congreso, ha presentado en Barcelona la última novela del conocido escritor madrileño Carlos F. Castrosín titulada Cinco días antes.

Carlos F. Castrosín es madrileño, programador de ordenadores, escritor, con estudios de Exactas. En 1993 obtuvo el I Premio El escribidor con el libro Zooropa. Ha colaborado en las publicaciones Artifex, BEM, Kenbeo Kenmaro, Elfstone, Núcleo Ubik, en la revista electrónica AD ASTRA, en la recopilación que edita la Asociación Española de Fantasía y Ciencia Ficción VISIONES de 1995.

Ese mismo año resultó ganador en el V Concurso Grupo CAMP de Caja de Madrid con el relato La sangre de Jesús todavía no me ha abandonado. Actualmente trabaja en el área de Planificación e Innovación Tecnológica de dicha empresa. Entre sus obras se pueden destacar El Sistema de Radio Mundial, Brumose y Los subterráneos.

Esta anterior novela (publicada en Espiral - CF, nº 17) se mueve entre el fantástico y la CF. Su origen hay que buscarlo en La que se arrastra con sus negras escamas, cuento con el que Carlos F. Castrosín resultó finalista del apreciado Premio Pablo Rido, que convoca anualmente la Tertulia de Madrid de Literatura Fantástica.





Alfredo Lara López, es una persona que tiene una larga trayectoria literaria a sus espaldas. Estuvo editando en los años ´80 el prestigioso fanzine OPAR y la colección de libros OPAR Otras Singladuras. Actualmente es el Director Literario de la colección Valdemar Histórica de la editorial madrileña Valdemar. Ha tenido la amabilidad de ofrecernos el siguiente comentario:

"No sé si existe literatura “de género”, o “tradiciones” dentro de la Literatura. Si nos atenemos a la primera posibilidad, la novela de Castrosín, Cinco días antes, conjuga en su argumento “novela negra” y “ciencia ficción de futuro próximo”. Pero, dejando sin respuesta la reflexión inicial, prefiero con todo, presentar Cinco días antes de Carlos Castrosín como una narración en la estela del Hagan sitio, hagan sitio de Harry Harrison y emparentada con los futuros cercanos con que suelen amedrentarnos autores como J. G. Ballard y Philip K. Dick.

Asesinatos y trama de corrupción en Supra Beni –una macrourbe que se alza cientos de pisos hacia el cielo– y un par de detectives, Ballard y Valdivieso, recorriendo los pasillos y ascensores, de un espacio tan urbano, agobiante y claustrofóbico como puedan pedir los cánones; tanto de la novela negra como de la antiutopía de explosión demográfica. Que la selección española esté “en capilla” para jugar la final mundial de rollerball; el mar que se otea desde las ventanas de Supra Beni sea el Mediterráneo y que junto a apellidos como Artemov y Ballard aparezcan otros como Valdivieso, Gutiérrez o Castejón, son circunstancias ambientales no meramente anecdóticas. Bien manejadas por Castrosín aportan dos cualidades que suelen ser antitéticas: exotismo y proximidad. Exotismo puesto que el Mediterráneo y sus gentes, aún con el cosmopolitismo propio de la costa levantina, no le son habituales al género negro o de ciencia ficción. Proximidad para los lectores españoles, lógicamente, puesto que lugares, ambientes e incluso alguna que otra situación peculiar, despiertan ecos de reconocimiento entre nosotros. Y todo ello, eso sí, deformado y condicionado por la construcción hipotética de Supra Beni –en Castrosín lo “fantástico” es marca de la casa–, urbe pionera de una generación de rascacielos-ciudad que no sé si desear lleguen a extenderse por el mundo.

Con Cinco días antes –de que disputemos esa final, desde luego– Carlos Castrosín sigue ampliando con fortuna su repertorio temático dentro de la literatura fantástica. Con Zooropa (1994) y Brumose (1997), la fantasía, el terror e incluso el space opera. Los subterráneos (1999) le llevó a incursionar prácticamente a la preciencia ficción de aventuras fantásticas y ahora la antiutopía o la cf policiaca. ¿De qué irá la próxima?"

Asimismo, Juan Manuel Santiago, crítico y articulista para diversos medios y director de las revistas Gigamesh y Stalker, nos ha ofrecido también unas líneas con su visión de la novela y del autor. Nuestro agradecimiento también para él:

"Aparentemente, el retorno de Carlos Castrosín a la ciencia ficción de futuro cercano podría ser interpretado como un retroceso estilístico y temático. Después de probar con Brumose (Opar Ediciones, 1997) una suerte de space opera al mismo tiempo experimental y de raíces pulp, había acometido esa audaz locura que fue Los subterráneos (Espiral, 1999), novela imperfecta pero que denotaba una valentía desacostumbrada, al volver a conjugar elementos de la fantasía «de buen gusto» contemporánea con la novela clásica de aventuras.

Esta fusión de elementos pertenecientes tanto a las ultimísimas tendencias como a la tradición más rancia, que probablemente hagan de Castrosín el único autor español de ciencia ficción fandomita con todo el derecho a reivindicar para sí el calificativo de «postmoderno», podría verse desmentida por esta nueva obra. Puestos a lanzar a la posteridad la boutade que este tipo de presentaciones exige, uno se siente tentado de afirmar que Castrosín erró con el título de su novela: ¿no hubiera sido más ajustado titularla Ocho años antes, en clara referencia a su regreso a las pautas marcadas por Zooropa (La Calle de la Costa, 1994)? Quien se acerca a los primeros capítulos de Cinco días antes cree estar inmerso de nuevo en el universo referencial de Zooropa y los relatos de la que hubiera sido su segunda antología, la parcialmente inédita El sistema de radio mundial. Un futuro distante apenas una década del nuestro, abigarrado, con aires un tanto ciberpunks, algo que ahora podríamos denominar «globalización» pero que en aquellos momentos aún no tenía nombre; tan sólo era ciencia ficción de futuro cercano. Por momentos nos parece que Castrosín adolece del mismo mal que Jaime Ballard, que tiene que reconstruir su pasado (cinco días en la novela, ocho años en el caso del escritor) hasta llegar a sus raíces literarias, Ballard y Gibson a partes iguales.

No obstante lo dicho, Carlos consigue esbozar, siempre dentro de su nivel de calidad habitual, una nueva fusión entre elementos contemporáneos y clásicos, e incluso, como ya hiciera en Brumose y Los subterráneos, juega a mezclar géneros, subgéneros y épocas dentro de su desarrollo. Cinco días antes tiene tanto de policíaco hard boiled como de ciberpunk y sobre todo de ciencia ficción «nuevaolera», de aquélla que se escribía cuando superpoblación o contaminación todavía parecían problemas lejanos. La novela de Castrosín parece un cruce entre ¡Hagan sitio! ¡Hagan sitio! y L.A. Confidencial. De hecho (segunda boutade del día, señores) uno se plantea hasta qué punto es pertinente que el protagonista se llame Jaime Ballard (podría ser el ancestro de sus homónimos de Brumose y “La nave en mitad del espacio”), pudiendo haberse llamado Jaime Ellroy... Parafraseando a cierto danés veleidoso (¿tercera boutade?), algo huele mal en Supra Beni, la mastodóntica mole digna de un Silverberg o unos Niven y Pournelle, y Ballard, peculiar policía amnésico, se ve obligado a desentrañar el hilo de Ariadna que se le ofrece en un laberinto de ambiciones, especulación, violencia y política de altos vuelos.

Cinco días antes nos muestra a un Carlos Castrosín más cercano temáticamente a sus primeros trabajos de ciencia ficción, pero también a un autor que ha aprendido con el tiempo a pulir algunos de sus defectos tradicionales (por ejemplo, tenemos los mejores diálogos de toda su carrera literaria, así como un ritmo mejor articulado), alguien en continua evolución que se toma su tiempo para escribir (parece haberse estabilizado en torno a los tres años entre trabajo y trabajo) y sin embargo consigue siempre estar a la última. Por cierto, en este párrafo no hay ni una sola boutade."