Juan José Aroz Contacto Información legal Nuestra colección

Adelanto De monstruos y trincheras

Adelanto La edad del vuelo

adelanto Zaibatsu

Zaibatsu

Diana P. Morales

(Espiral Ciencia Ficción, nº 53)



PREFACIO



La sociedad es como la religión; cuanta más fe depositas en ella, menos te defrauda.” Libro de Hbot, Enseñanzas.







"En nuestro mundo el cielo no es azul.
Hace muchos años que el sol dejó de ser una esfera cálida, reconocible; su presencia tan sólo se intuye tras las capas de anhídrido carbónico, plomo y azufre de nuestra atmósfera agónica.
Las antiguas ciudades han sido devoradas por el avance de los desiertos, o yacen anegadas por maremotos, tormentas eléctricas, o arrasadas por huracanes. Ahora nos refugiamos dentro de las burbujas. Son zonas protegidas por el ejército y su uso está restringido a los numerados.
En nuestro mundo cada ciudad, resguardada en una burbuja, ha crecido en torno a una Compañía, uno de los poderosos conglomerados de empresas fruto de la lluvia desatada de fusiones de hace más de un siglo. Y cada ciudad alberga a no más de veinte millones de ciudadanos empleables por la Compañía, identificados, codificados, numerados.
Los ciudadanos vivimos en la Burbuja, que nos protege de las inclemencias de un clima extremo, del aire nocivo, de las radiaciones ultravioleta que destruyen la vida en un planeta sin ozono. Los que pertenecemos a una Compañía, estamos a salvo.
Fuera de las burbujas, el mundo se muere.
Éste es nuestro mundo."



Maya d´Hont (Visiones de realidad, Grand Jersey 2.171 DC)



Lunes, 27 de Enero de 2177



Disculpe, no sé cómo ha podido pasar.

Este artículo de Maya D’Hont forma parte de una colección de ensayos que aparecen en el material complementario, en realidad. Habrá visto que es antiguo, de hace 7 años.

Forma parte de mi informe.

Imagino que si está visionando este holofilm es porque usted también ha notado que algo no funcionaba y no sabía por qué. Pero empezaré por presentarme: Mi nombre es Sandor Hero.
Soy –era, en realidad– el numerado XE6035SW de la Burbuja de Grand Jersey y, aunque, de hecho, ya no tiene importancia, fui subdirector técnico de la oficina de Supervisión Térmica de la Compañía durante casi diez años.
No debería estar nervioso, pero lo estoy. No es que tema por mi seguridad, creo que estoy a salvo. Al menos, ya sabe, de momento.
Solía vivir en la burbuja Grand Jersey, donde nací hace 34 años. Es la burbuja en la que sucede todo lo que aparece en mi informe. Realmente no sé si ocurrirá también en su burbuja y averiguarlo es uno de los propósitos de este dossier. Sólo en parte, claro está.
Pero me estoy desviando.
Esto es lo que quiero contarles: cómo descubrí mi mundo, que quizás también es el suyo. Y es importante que entre en detalles, insignificantes, le parecerán a usted. Y quizá lo son, pero importan, se lo aseguro. Maya d´Hont –puede que conozca su nombre, fue una reputada reportera y escritora, autora de "Visiones de Realidad"– ha sido la que me ha convencido para elaborar este informe. Dice que si los demás ven, paso por paso, todo lo que me ocurrió, también podrán entender. Es decir, eso si conseguimos difundir este holofilm una vez terminado. Y si los rectificadores no lo impiden.
Imagino que también existen rectificadores donde usted vive. O tal vez se llamen de otra forma; pero seguro que existen estos funcionarios armados, que se encargan de que todo vaya bien, de que no haya fallos en el delicado funcionamiento de nuestra sociedad. Y si los hay, ellos deben corregirlos.
Le advierto que en este holofilm incluiré todo tipo de material: sobre todo estará compuesto de mis propias grabaciones sensoriales, en las que podrá seguir los días de mi vida en los que ocurrieron los hechos mientras yo iba descubriéndolos, pero también filmaciones de la Institución Reichtman (copias, por supuesto), informes sobre Clea Brun, algunos de sus escritos y poemas (los encontrará muy esclarecedores, se lo aseguro), y también artículos y ensayos de la propia Maya d´Hont, que creo que pueden servir para que comprenda lo que ocurre en nuestra burbuja, y tal vez también en la suya. La mayor parte de este material aparecerá intercalado entre la filmación que cuenta mi vida en esos días: he intentado darle una coherencia temporal (ya que la mayoría del material lo encontré mucho después)
He dado por supuesto que sabría cómo usar el holofilm, pero tal vez no sepa. Tal vez no existan en su burbuja, o en su mundo, o donde quiera que sea que usted haya nacido. Mire: es sencillo, sólo tiene que acoplarse al ordenador central, o sea, a la red NeuroCompatible de su Burbuja y... Pero, en fin, tal vez usted no sepa acoplar en absoluto, tal vez no tiene usted PUN, quiero decir, puerto neuronal...algunos no los tienen ni siquiera en Grand Jersey, donde prácticamente todo el trabajo tiene que estar conectado a Augusto –el ordenador central y Red NC de la ciudad–. Si ése es el caso… lo hace todo más difícil, ¿sabe? Es tan sencillo entrar en el ordenador simplemente ordenándoselo a tu cerebro, buscar información, visionar holofilms, grabarlos directamente en tu memoria…
Bien, busquemos la forma: si dispone de uno de esos antiguos visores, supongo que podrá verlo, de forma rudimentaria; quizá para usted será como un film antiguo, o como un libro impreso. Lo verá todo como si caminara a mi lado mientras sucede. Pero, de todas formas, lo importante es que vea.Sólo quiero que todo el mundo vea.