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Raúl A. López Nevado

Félix Díaz González

JOAN ANTONI FERNÁNDEZ

JOAN ANTONI FERNÁNDEZ
“A vuestras mentes dispersas” (Espiral CF, nº 55)


1- Haznos una pequeña semblanza de ti mismo: quién eres, qué has escrito o publicado con anterioridad.

Nacido en Barcelona hace ya muchos años, desde pequeño he sentido una gran afición hacia el género de la ciencia ficción. El desarrollar mi actividad laboral en una entidad bancaria me ha permitido de forma esporádica compaginar el trabajo con mi faceta como escritor. A día de hoy, aparcado de mi empleo por culpa de la crisis, regreso con mayor ímpetu a la escritura. Quedan avisados los posibles lectores.
Hasta la fecha he logrado que Espiral y otro par de editoriales me publicaran seis títulos en total: “Reflejo en el agua”, “Vacío imperfecto”, “Policía sideral”, “La mirada del abismo”, “Esencia divina” y “Democracia cibernética”. También he participado en más de una docena de libros de antologías junto a otros autores y he contribuido con diversos relatos y artículos en numerosas revistas, tanto de papel como electrónicas. Igualmente he colaborado en varias páginas web, la mayoría ya desaparecidas. En especial, mencionaré la sección Scratch! sobre el mundo del cómic que mantenía junto a Toni Segarra en BEMOnLine.

2- ¿Qué palabra, idea o sentimiento puede resumir el concepto de tu libro?

De hecho son dos las palabras que definen la historia narrada en este libro, y en cierta manera se complementan hasta retroalimentarse la una a la otra. Dichas palabras serían “búsqueda” y “memoria”. Como en la divisa de los Reyes Católicos,” tanto monta, monta tanto”. El protagonista del relato se ve abocado a una aventura que le impele a buscar su destino. A través de diversas realidades se encuentra en una especie de mundo semejante a las muñecas rusas: cada vez que abre una, encuentra otra en su interior. Desea llegar al final y para ello ha de reconstruir su memoria, saber quién es él realmente. En cierto sentido, la moraleja del relato se resume en que podemos alcanzar la meta que deseemos, pero siempre sin olvidar de dónde venimos. Descubrir la Gran Respuesta no tiene sentido si antes no sabemos cuál es la Gran Pregunta. Como en cualquier control de aduanas, surgen las habituales incógnitas: “¿Quiénes somos, a dónde vamos, de dónde venimos?”

3- ¿Cuánto has tardado en escribirlo?

La traslación del relato, desde mi febril imaginación hacia el castigado ordenador, ha durado unos tres meses. Jamás me pongo a escribir antes de que todo esté bien definido en mi mente. Necesito saber cómo acaba la historia, hacia dónde conduce el relato, aunque de forma inevitable el camino me depare alguna sorpresa inesperada. Pero sólo cuando tengo la idea bien estructurada me dejo llevar, entonces suelo escribir hasta que el teclado echa humo. Después, claro está, vienen las innumerables correcciones.

4- ¿Cómo fue su realización? ¿Te ha costado mucho? ¿O, por el contrario, te salió de una manera fluida?

Confieso que la idea surgió mientras yo perfilaba una obra de mayor envergadura, donde entre otras cosas trataba de desarrollar una sociedad futura, dentro de un entorno dictatorial y hegemónico. Pensando en cómo establecer las bases de dicha sociedad, se me ocurrió la presente novela. Se trata de una obra independiente, con una temática futurista pero asentada en la actualidad. Me divirtió la idea de crear un mundo tecnológico muy avanzado que existiera ahora mismo, mientras el resto de humanos estamos en la inopia, tomándonos un bollo y un café en el bar de la esquina, por completo ajenos a todo. En esta obra germina el embrión de lo que ha de ser ese imperio futuro. Se trata de cimentar su pasado histórico, nuestro presente actual, el punto inicial desde donde se desarrolla la trama de la siguiente obra que pretendo escribir.
Eso sí, una vez la idea se instaló en mi cabeza, la escritura ha sido bastante fluida. Tan sólo la he dejado salir.

5- ¿Lees mucha CF? Coméntanos alguno de los últimos libros que hayan caído en tus manos.

En la actualidad, la CF que acostumbro a leer resulta más bien “clásica”, un repaso a los autores consagrados. En cambio, las novelas nuevas que caen ante mis ojos suelen poseer una temática más “bastarda”. Es curioso, pero aparte de casi todos los libros de Espiral, la mayoría de obras que llegan a mis manos suelen ser de temática híbrida. Tal es el caso de la serie de “Canción de Hielo y Fuego” de George R.R. Martin, o la Saga de Geralt de Rivia de Andrzej Sapkowski, por ejemplo. Por no hablar de Terry Pratchett o Neil Gaiman. Todos ellos son grandes autores, sin duda. Pero novelas de CF pura, sin grandes dosis de fantasía en su esqueleto, la verdad es que hoy en día no abundan demasiado.
Puestas así las cosas, y sin menospreciar lo anterior, lo mejor que he leído últimamente ha sido: “El país de la maravillas en ebullición y el fin del mundo” y “1Q84”, ambas obras de Haruki Murakami. Y por mencionar a alguien de “casa”, me encantan “El año de la plaga” y “Bioko” de Marc Pastor y “La mirada blanca” de José Antonio Suárez.

6- ¿Quienes son los autores que más te han influido?

Muchos, la verdad. Trato de ser una esponja que lo absorbe todo. Pero en homenaje a su reciente desaparición en el plano físico, mentaré a Philip José Farmer y a Jack Vance. Sin olvidar al fenomenal Richard Matheson, también fallecido. Luego están los Enormes: el Gran Philip K. Dick y el Maestro Stanislaw Lem, sin duda el mejor de todos. Suerte que tiene un digno heredero en Sapkowski.

7- Tanto de CF como de cualquier otro género, ¿qué libros son los que tú puedes considerar obras maestras y por qué?

¡Buf! Hay tantos: “La voz de su amo” o “Solaris” de Lem (citaré sólo dos) por su concepción de Lo Ajeno. Aparte de toda la obra de Dick y sus maravillosas neuras, mencionaré la “Saga del Mundo del Río” ya que mi actual novela es un modesto homenaje al clásico de Farmer. Tampoco puedo olvidar la impresionante “Saga de la Tierra Moribunda” de Vance o la obra de Ray Bradbury o Ursula K. Le Guin. Y por supuesto cualquier título del soberbio Christopher Priest, me encanta.
Fuera de la CF, más que títulos citaré a autores como Haruki Murakami, Cormac McCarthy, Roberto Bolaño, Julio Cortázar, José Saramago, Eduardo Mendoza o Albert Sánchez Piñol. Pero insisto, hay tantos…

8- ¿Cómo ves el panorama de la CF mundial?

En la actualidad lo veo un poco revuelto, sin definirse todavía. El movimiento llamado “postciberpunk” no ha acabado de calar. En la actualidad se escriben, se hacen (libros, cine, cómic, televisión), muchas, demasiadas distopías. Tal vez a consecuencia de la crisis que nos azota, la visión es más negra, apocalíptica. Aunque siempre con una luz de esperanza, un “happy end” en exceso americanizante. Por supuesto, existen bastantes excepciones a la regla, gente de valía como Robert J. Sawyer o Greg Egan, por citar un par de excelentes escritores de buena CF. Luego están aquellos que dominan con maestría el mestizaje, como pueden ser Dan Simmons o George R.R. Martin, capaces de saltar hacia la fantasía y el terror con gran habilidad y sin que la historia chirríe. Así y todo, lo que hoy en día predomina en las librerías son obras tipo “Juegos del Hambre” o “Divergente”. Sin llegar a ser malas como ciertos rollos “crepusculantes”, tanto estas novelas como las películas resultan un pelín infantiles y repetitivas para mi gusto. Falta profundidad, mayor madurez. Al menos, así me lo parece.

9- ¿Y español?

Aquí ya me pierdo. Excepto por la gran labor de Espiral en su oferta constante de nuevos nombres, desconozco cómo está el mercado editorial ahora mismo. Demasiadas editoriales han cerrado. Por otra parte, noto que los escritores conocidos y consagrados cada vez se van decantando más hacia la Fantasía. Como una vez dijo mi admirado Rafael Marín: «los autores españoles no escribimos ya ciencia-ficción». Nada que objetar al respecto, cada cual es muy libre de escribir como quiera, por supuesto. César Mallorquí, León Arsenal, Javier Negrete, Rodolfo Martínez o Elia Barceló son grandes nombres que cada vez se alejan más del género. Me temo que la CF española se halla un poco abandonada en la actualidad. Es la hermanita pobre dentro del mestizaje narrativo actual. Percibo que muchos de los nuevos escritores la ven como algo para foguearse, un primer paso hacia otros géneros más “crematísticos”. Puede ser una percepción mía, claro, o que el gusto del lector haya cambiado y ahora se prefiera otro tipo de relatos.

10- Después de este libro tuyo en Espiral, ¿cuáles son tus planes? ¿Estás escribiendo algo ahora mismo?
 
Sigo escribiendo, aunque me tomo las cosas con calma. Ya he comentado que estoy confeccionando una obra extensa, puede que una Trilogía, sobre un mundo futuro y los desafíos que ello representa en la evolución de la raza humana.
Pero por ahora sólo es una ilusión en mi mente.