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Artículo publicado en la revista Argia
Juanjo Aroz: «Zientzia-fikzio liburu batean esandakoa egia bihurtzen da hiru urtean»

JUANJO AROZ:
“LO QUE SE DICE EN UN LIBRO DE CIENCIA FICCION
SE CONVIERTE EN REALIDAD EN TRES AÑOS”

El bilbaíno Juanjo Aroz es uno de los que más saben de ciencia ficción del País Vasco. Ha sido lector de ese género desde pequeño y de joven también escribió algo. Lleva doce años en el mundo editorial, pero no se ha tomado esta ocupación como un modo de vida, sino como de un modo totalmente amateur. Desde que creó la colección Espiral, Aroz se ha encargado de todo él solo. Es una colección pequeña pero una de las mejores de ciencia ficción a nivel de Estado.

¿La ciencia ficción tiene ahora más éxito que antes?

Está en una buena época, pero es la literatura de fantasía la que es ahora más popular, especialmente entre los más jóvenes. Trilogías, pentalogías… del estilo de El Señor de los Anillos y Crónicas de Narnja. Es como un tren y ahora ese género es la locomotora. La ciencia ficción, seguramente, va en uno de los últimos vagones.

¿Cómo definir la ciencia ficción?

Es difícil, hay una docena de definiciones. A mí me gusta ésta: ciencia ficción es lo que los lectores toman como ciencia ficción. Parece de perogrullo pero es así y no me lo he inventado yo, lo dijo un autor inglés. El tema es que la ciencia ficción es un género muy amplio. Está La Guerra de las Galaxias, por ejemplo. Eso es lo que nosotros llamamos “aventuras del espacio”. Pero también está la política-ficción. ¿Qué sucedería hoy en día en Francia si hubiera un gobierno totalitario del Frente Nacional? El libro que estoy leyendo ahora trata de eso, es especulación a corto plazo. Y además están las utopías, distopías, ucronías… ¿Qué hubiera sucedido en España si hubiera continuado la República? A eso se le llama ucronía. A mí de, alguna manera, lo que se conoce como ficción especulativa es la que más me gusta.

¿Qué es ficción especulativa?

La que trata con asuntos que nos rodean. La clonación, la informática, la globalización, la escasez de petróleo… Coges esos temas y los pones en un futuro dentro de diez o quince años. En una ocasión leí en el periódico que ya se estaban trasladando pequeñas partículas de un sitio a otro. Esto es un recurso que se ha utilizado mucho en ciencia ficción: algo desaparece de un sitio y a través de una puerta especial, aparece en otro. Pues ya en la actualidad aparece en los periódicos que se ha logrado hacer eso con una partícula. A menudo, la ciencia ficción da a los científicos la oportunidad –a veces los mismos escritores son científicos- de contar lo que no se puede decir en un artículo de Science, de sacar a la luz hipótesis arriesgadas.

De alguna manera, la ciencia ficción juega un papel de unión con la ciencia. Es decir, con los adelantos tecnológicos y demás que aún están lejos de producirse. No tanto en el caso de la política-ficción. No creo que la novela 1984 se una demasiado con la ciencia ficción, ya que no aparecen avances tecnológicos extraordinarios.

Y sin embargo es uno de los pilares de la ciencia ficción, como Un mundo feliz de Aldous Huxley o Frankenstein. Hubo una época, hasta la segunda guerra mundial aproximadamente, en la que se daba prioridad a la ciencia. Pero ya en la década de los 60, algunos autores ingleses y norteamericanos comenzaron a escribir ciencia ficción tratando temas de sociología, sexología, psicología… No hablaban de desastres nucleares ni de nada parecido, sino de problemas de los humanos, asuntos mucho más cercanos. Entonces se produjo una ruptura con la época anterior, con la que se conoce como la Edad de Oro. En la década de los 90, surgió otro acontecimiento importante: el ciberpunk. Películas como Matrix y demás. Finalmente, en la actualidad, pocos libros llevan el rótulo de ciencia ficción; se tienen que buscar en las colecciones generales, y muchos escritores que tratan cualquier tema también recurren a la ciencia ficción en sus novelas.

Pero el género sigue vivo todavía…

Sí, pero dentro de lo que es mainstream, la literatura en general, como que entra y sale. Y los escritores de ciencia ficción, por ejemplo, se meten en la literatura juvenil, en los cómics, en guiones. A partir de ese momento ya no se habla de mundos cerrados. En las décadas de los 60 y 70 estaban muy claras las características del fandom…

Perdona, ¿qué?

El fandom, el dominio del aficionado. Surge de juntar fan y dom (dominio).

Hablabas de sus características…

Sí. Los aficionados tenían un lenguaje, unas costumbres, hacían sus reuniones…Ahora, gracias a internet, todo está más abierto. Internet da más facilidades para publicar, para escribir, para comunicarse…Es más difícil permanecer en grupos cerrados.

Para la mayoría de la gente, la ciencia ficción es algo que está fuera de este planeta. Quiero decir que las historias de ciencia ficción tienen que tener lugar en el espacio. Tenemos por un lado a Asimov, por otro a La guerra de las galaxias, Star Trek, 2001: una odisea en el espacio… todo son naves espaciales y planetas.

Ya te digo que a mí me gusta más la ciencia ficción cercana, la de especulación. Pero nuestra colección posee muchos títulos de ese estilo que comentas. Ahora recojo lo que se escribe, y muchos autores escriben aventuras espaciales con los guiones de siempre.

Vivimos una época convulsa: muchos cambios y muy rápidos. ¿Eso es bueno para los creadores de ciencia ficción?

Sí, pero también es peligroso. Antes te podías aferrar a lo que se escribía durante un tiempo. Ahora, en cambio, al cabo de tres años se ha convertido en realidad. En nuestra colección se ha hablado de tantos temas: inmigración, escasez de petróleo, genética… En el momento de escribirlo eran ciencia ficción pero hoy en día no. Cuando empecé en 1994… Está la oveja Dolly, por ejemplo. Y ahora hay un científico intentando crear un híbrido de conejo y ser humano. La película Gattaca se ha quedado antigua, ya muchos están seleccionando con antelación los componentes de los bebés, para poder salvar a otro que tenga leucemia. El problema de la ciencia-ficción en estos momentos es ése: se tiene que arriesgar más, se tiene que especular más.